El embajador de México en Italia dijo que la joven pareja, originaria de Guadalajara, fue trasladada a Roma, de donde se espera que viaje a México.
Roma, Italia.- Los dos mexicanos que viajaban en el crucero Costa Concordia, que encalló anoche frente a la isla italiana de Giglio, se encuentran sanos y salvos, confirmó el embajador de México en Italia, Miguel Ruiz-Cabañas Izquierdo.
En declaraciones a Notimex, el embajador dijo que la joven pareja, originaria de la occidental ciudad mexicana de Guadalajara, fue trasladada a Roma, de donde se espera que viaje a México en los próximos días.
Aseveró que ninguno de los dos resultó herido, aunque perdieron sus pasaportes durante la confusión causada por el accidente.
“Fueron sacados (del barco) mientras cenaban. Están solamente espantados, pero por fortuna están bien”, confirmó Ruiz Cabañas.
Indicó que los dos mexicanos, cuya identidad prefirió no hacer pública, ya recibieron toda la ayuda de la legación diplomática con el objeto de que puedan recibir nuevos pasaportes.
Asimismo, confirmó que ya hablaron con sus familiares en México. En una primera lista de pasajeros emitida por la compañía Costa Concordia, propietaria del barco, no figuraba ningún mexicano.
Pero en un listado posterior aparecían dos pasajeros de nacionalidad mexicana, confirmó el vicecomandante de la capitanía del puerto de Livorno, Lorenzo Cantore.
Hasta la noche de este sábado, se había confirmado la muerte en el siniestro de dos turistas franceses y de un tripulante del barco, que chocó contra una roca.
El prefecto (responsable de las fuerzas del orden y la seguridad) de la central ciudad de Grosseto (Toscana), Giuseppe Linardi, informó que había aún 41 personas desaparecidas del total de las cuatro mil 232 que viajaban en la nave, entre tripulantes y pasajeros.
El accidente fue atribuido a un error humano y el capitán del barco, Francesco Schettino, así como el primer oficial, Cirio Ambrosio, fueron arrestados por orden de la fiscalía de Grosseto.
Ambos fueron acusados de homicidio culposo, naufragio y abandono de la nave.
Los más de 40 desaparecidos en el naufragio del crucero Costa Concordia, que encalló anoche frente a la isla italiana de Giglio, serían miembros de la tripulación que realizaban los trabajos más modestos, en su mayoría chinos y filipinos.
Fuentes de la fiscalía de la ciudad de Grosetto, encargada del caso, indicaron que los desaparecidos aparentemente se encontraban en las lavanderías o los camarotes ubicados en el fondo de la nave, por lo que no pudieron ponerse a salvo cuando el barco comenzó a hacer agua.
El accidente ocurrió la noche del viernes, cuando el Costa Concordia chocó contra una roca, que le abrió una grieta.
El barco comenzó inmediatamente a hacer agua y se inclinó sobre uno de sus costados.
Más de 100 personas cayeron al mar, aunque la mayoría fueron rescatadas con vida.
Al parecer, el capitán abandonó el barco menos de dos horas después del choque, mientras decenas de personas aún no eran evacuadas.
Por su parte, la unidad de crisis de la prefectura de Grosseto acusó a la compañía Costa Crociere, propietaria del barco, de no haber proporcionado el listado exacto de los pasajeros.